viernes, 30 de octubre de 2009

En esta lectura le pedí al tarot que me hablara libremente respecto a mi temor de mostrarme en público, a la inseguridad que siento de no tener los suficientes conocimientos, el temor de que otros son siempre mejor que yo o el temor de que otros siempre saben mas que yo. De esta consulta obtuve las siguientes cartas: Leyendo de izquierda a derecha, aparece el Arcano XI La Force, me muestra a mi misma en un esfuerzo por dejar salir aquella fuerza, aquella energía telúrica que habita en mi, siento como si este Arcano me mostrase que aquella energía debe emanar sin lucha interior, como si se tratase de una danza que permite la libre expresión de mi energia instintiva, la cual puede brotar libre y espontáneamente en estos momentos. La energía y creatividad están a mi disposición, sin forma, aún en abstracto. sin embargo el Tarot indica una tarea a realizar. Esta tarea esta dada por el Arcano X La Rueda de Fortuna. El enigma que plantea la esfinge podría relacionarse con la posibilidad real de cerrar un ciclo de improductividad creativa, y por sobre todo de inseguridad respecto a mis talentos, y por otro lado muestra la necesidad de cerrar el ciclo de crear en abstracto, es hora de dar forma, de concretar. Esto último es muy importante en la lectura, ya que es necesario un nuevo impulso que haga girar la manivela del arcano X, lo antiguo, los condicionamientos y aprendizajes pasados basados en la repetición de cíeculos viciosos ya no sirve.

Ahora, si sumamos: XI + III = 14 Obtenemos el Arcano XIIII Templanza, quien vierte sus fluidos en dos jarras. Ella trabaja en silencio, sana desde la armonia otorgando suavidad, dulzura y una mirada más amorosa y bondadosa a todo mi pasado cargado de inseguridades. No es un Arcano que me auxilie en la concresión de mis ideas o proyectos, pero si es una ayuda a sanar, a revindicarme con aquella parte de mi misma.

Si sumamos III + X = XIII

El Arcano sin nombre, el cual se mueve hacia adelante. Arrasa con su guadaña cortando aquello que ya no sirve, cortando con lo superfluo, ya los viejos condicionamientos no sirven, ya no hay de que defenderse, tampoco es necesario luchar. Se hace inminente un cambio, una transformación radical. El momento es ahora.

1 comentario:

  1. Me encanto tu interpretación
    un abrazo!


    Sergio Espejo M.

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